Joan de Déu Prats, escritor...
Joan de Déu Prats i Pijoan. Barcelona, 1962.
Los
seres humanos trabajamos en equipo, y la mejor manera que tenemos de
comunicamos son las palabras. Quien tiene más palabras en su
memoria puede explicarse mejor. No solamente para conseguir logros
materiales, sino para expresar ideas y sentimientos. Las herramientas
de los escritores son las palabras. Su materia prima: la
imaginación. La imaginación es fundamental. Sirve para
solucionar problemas. Cuanta más imaginación tiene
una persona más posibilidades tiene de resolver los retos que se
le presentan. Un escritor juega con las palabras y utiliza la
imaginación, pero su trabajo no sólo consiste en explicar
historias. Sino en explicarse a sí mismo. Por eso escribir es un
trabajo de crecimiento personal. Uno no escribe sobre lo que sabe, sino
sobre lo que está aprendiendo. Además hay otro punto
importante: la emoción. Hay que poner emoción en lo que
se escribe. Y si uno quiere escribir sobre una nube, gracias a la
imaginación, tiene que sentir como una nube. Eso es lo
fundamental, a mi entender. Y por eso soy escritor.
Opinión
- ¿Qué significa para usted este nuevo premio?
- Irme dando cuenta de que esto de escribir va en serio. Reconocimiento. Todos necesitamos críticas y palmaditas en la espalda. Esas dos cosas son imprescindibles para avanzar. Bienvenidas sean pues estas palmaditas.
- El premio a Contes terrorífics de fantasmes ha sido compartido entre usted y el ilustrador, Lluïsot. ¿Cómo han planteado su trabajo: conjuntamente, como proyecto de los dos; cada uno ha hecho, a su aire, la parte que le tocaba; fue un encargo editorial, en el que el editor eligió a los autores?
- Fue un encargo de Isabel Martí, editora entonces de Timun Mas, y yo sugerí a Lluïsot porque hemos trabajado juntos desde el colegio y sabe interpretar y realzar mis textos con la magia de sus dibujos de una forma casi matrimonial.
- ¿Qué opinión le merece el actual panorama de la literatura infantil y juvenil catalana?
- Me gustaría que los autores catalanes fuésemos más traducidos al castellano. Que el ámbito cultural castellano tuviese más curiosidad por los universos de los autores catalanes. Conocemos más, en definitiva.
La obra: Contes terrorífics de fantasmes
Los fantasmas no sólo dan problemas a los vivos. Ellos también sufren dificultades, ¡y gordas! Como el fantasma de castillo escocés a quien un magnate de Texas se le lleva el castillo a América. O el caballero decapitado que debe acudir a dirimir las diferencias entre unos niños y un abuelo huraño. O el esqueleto que es robado de su tumba y vendido a un hospital y pasa mil y una para volver al cementerio a tiempo de la visita anual de Todos los Santos. O el fantasma que va al siquiatra porque no espanta. O la fantasma que no tolera el mal gusto del nuevo inquilino de la casa encantada. (Joan de Déu Prats).