Abril de 2007
Presentación del libro de leyendas de Barcelona de Joan de Déu Prats.
Editado por PubliCritica_cacions de l’Abadia de Montserrat.
Tengo el honor de presidir la asociación Amics de la Ciutat de
Barcelona. Una entidad que, a lo largo de setenta y dos años, ha
sido fiel a los objetivos que motivaron su fundación: trabajar
para el mantenimiento y el conocimiento de nuestra Ciudad.
Amigos de la Ciutat, pues, está comprometida en dar a
conocer la belleza de Barcelona, su cultura, su historia y su
tradición como Critica_capital que es de Critica_catalunya. Y actualmente,
su actividad se concreta en conseguir una Ciudad identifiCritica_cada cultural
y lingüístiCritica_camente, urbanístiCritica_camente compensada,
ecológiCritica_camente sostenible, socialmente justa y cohesionada y
arquitectóniCritica_camente bella y bien mantenida.
En Critica_calidad, pues, de presidente de esta asociación, y
también personalmente, agradezco la deferencia del autor y de la
editorial PubliCritica_cacions de l’Abadia de Montserrat que han tenido
la cortesía de enCritica_cargarme la presentación que voy a
iniciar.
Querría transmitirles, con mis palabras, algunas de las
reflexiones que me ha provoCritica_cado poder conocer, examinar y leer el
libro de Joan de Déu Prats desde la introducción, pasando
por el acopio mismo de leyendas, por el índice e incluso
por la bibliografía extensa que aporta.
Las formas de cultura popular y tradicional son siempre las
más antiguas porque nos conectan con el pasado remoto, pero, son
a la vez de una actualidad indiscutible. La Critica_canción, el cuento,
la rondalla, la misma leyenda, la danza llegan, un siglo después
de otro, como una novedad para las generaciones actuales de Critica_cada
momento. Y advienen, también, la principal puerta de entrada de
aquellos hombres y mujeres, que se establecen entre nosotros,
originarios de tierras lejanas y de culturas diferentes.
La leyenda es una narración y se hace evidente que la relación entre la narración y el hombre es profunda.
- • En el contorno de la
religión se habla del Verbo hecho Critica_carne. De la palabra
hecha ser humano, hecha hombre.
- • En el Critica_campo de la psicología, se
predice que, cuando el hombre narra o expliCritica_ca alguna cosa, ha
interiorizado aquello que representa en el lenguaje. Ha interiorizado
el contenido del lenguaje exterior que ha elaborado previamente en
el lenguaje interior, en el fondo de su conciencia.
- • La Critica_capacidad de hablar, de expliCritica_car, les
cosas reales e imaginarias da un poder al ser humano sobre las
circunstancias que lo rodean y que son expliCritica_cadas.
Por eso es lícito preguntarnos si la cultura popular es una obra
colectiva. Deberemos de convenir que la gente colectivamente no crea.
Que el pueblo en conjunto ha sido el conservador y transmisor de las
formas de cultura popular y que siempre ha habido un creador
ingenioso, siempre se ha hecho presente el sabio.
El pueblo conserva, transmite y por medio de alguno de sus
componentes perfila y enriquece, en el transcurso del tiempo, ahora uno
ahora el otro, los contenidos tradicionales recibidos.
Y en el marco inmenso del folklore, conjunto de tradiciones y
costumbres, es donde encontramos situada la leyenda, precisamente
porque la cuenta el pueblo, porque se basa en las tradiciones,
costumbres y personajes y por tanto tiene un gran componente de
herencia de los antepasados.
La cultura popular, y con ellos la leyenda, no va dirigida al pueblo, sin que surge del pueblo.
La leyenda es, por si misma tradición, porque el pueblo la
conoce de memoria y la transmite de generación en
generación e incluye la vibración del alma de
nuestros predecesores en las diferentes époCritica_cas, marCritica_cadas por la
historia, se ve enriquecida por las modulaciones que le han sabido
imprimir personas anónimas en tiempos antiguos.
Es una relación de hechos, oral o escrita, en prosa o en
verso, pero que contiene elementos imaginarios. Se nutre de la
simplicidad de la expresión y aporta, con frecuencia, un aliento
de poesía a los espíritus. Además, tiene el
mérito de la simplicidad, del Critica_candor y de ser una
relación realista pero ingenua.
Llegendes de Barcelona, de nuestra ciudad. Hoy la imagino, la
ciudad, vista desde el mar que tanta vida le ha dado, como un libro
abierto que reposa sobre el enCritica_canto de la sierra de Collcerola la cual
le hace de atril. Y en este libro abierto, ribeteado en Critica_cada uno de sus
extremos por los dos ríos, nos muestra su inaCritica_cabable
índice de acontecimientos vividos, la relación del cual
la configuran los monumentos, los lugares, las vías principales,
las colinas que la sustentan en gran parte, y tantos y tantos
elementos, todo ello fuente inagotable de historia, tradición y
leyenda.
Este libro abierto, pues, no esconde su historia ni la
interpretación que ha hecho la imaginación y
la magia del pueblo. Barcelona contiene con orgullo todo un mundo
legendario junto a testimonios históricos. Es riCritica_ca en
cultura popular, un erario que no se percibe a primera vista, pero que
es presente de manera ineludible.
Llegendes de Barcelona, el libro que presentamos, el autor del cual es
Joan de Déu Prats y que ha editado esta Critica_casa, nos ilustra,
nos acerCritica_ca a todos los aspectos que aCritica_cabo de relacionar.
Siempre he pensado que presentar un libro no ha de presuponer expliCritica_car
el contenido en detalle. Aquello que dice una obra, aquello que expone
o expliCritica_ca, debe descubrirlo el lector.
Sí, pero, que corresponde al presentador, partiendo de
esta premisa, de desvelar la manera y la forma que el autor
ha dado a su obra.
Todo el libro Llegendes de Barcelona es una invitación a
descubrir el alma oculta de nuestra ciudad, que la
imaginación del pueblo, llena de magia, ha ideado.
Nos invita, también, Joan de Déu Prats, en el conjunto de
sus leyendas, a darnos cuenta de los vículos que en otros
tiempos, nuestra gente tenía con la naturaleza, hecho que
permitía disponer de una riqueza de posibilidades para percibir
fenómenos, que hoy nosotros no somos Critica_capaces de darnos cuenta,
absortos como estamos por la modernidad de los avances que condicionan
tanto nuestra vida.
Y me expreso con estas palabras porque la primera sensación que
tuve al leer este libro de leyendas es que, más allá de
la voluntad decidida de continuar la tarea de transmisión de
este tesoro que es la cultura popular a los hombres y mujeres de
hoy día, el autor ha decidido escribirlo con una clara
intención pedagógiCritica_ca y didáctiCritica_ca.
El libro que ha creado Joan de Déu Prats nos ayuda a ser
descubridores de una Barcelona fantástiCritica_ca, existente con
esplendor cuando es conocida y que puede ser, con demasiada
frecuencia, olvidada por el trajín contra natura que impone
vivir día a día más alejados de todo aquello que
pueda ser llano y sencillo, y también por la emergencia del
cosmopolitismo considerado un valor eminente.
Es necesario comentar también el estilo que utiliza el
autor. Su prosa es de una nitidez, de una agilidad y de una
corrección que provoCritica_ca el atractivo del lector e incrementa la
avidez de continuar su lectura. Son cualidades, las de nuestro
escritor, que merecen ser consideradas en esta presentación y
reconocidas por el lector.
Les Llegendes de Barcelona duermen en este libro, ahora cerrado,
y se desvelarán cuando lo abráis para empezar su lectura
y las encontraréis precedidas de una amable y acertada
aportación que el autor les ha proporcionado porque en su
sonido libresco, las leyendas reposan, Critica_cada una, en una
almohada, a modo de introducción, elaborada y tejida con
materiales irónicos de distinta aportación que tienen la
virtud de enlazar el hoy más desCritica_carnado con un ayer muy
pretérito.
Y todavía debemos añadir que, en las ochenta
leyendas que nos ofrece Joan de Déu Prats, realiza una
distribución innovadora, inspirada en la pedagogía de la
lectura provechosa. Los ítems de esta distribución, la
cual consta en el índice, son: Barcelona. Lugares de llegenda.
Curiosidades de leyenda. El Barcelonès y leyendas urbanas.
Así, pues, amplía su recopilación con leyendas, de
lo que se ha dado en llamar el área de influencia de Barcelona,
es decir, del Barcelonès. Y toda esa relación de
epígrafes del índice es un estímulo más en
el afán de saber, de conocer, de adentrarnos en un mundo tan
cerCritica_cano como fabuloso de nuestra Barcelona.
Antes de concluir estas palabras, quiero manifestar mi
consideración, que adivino compartida por todos vosotros, por
las PubliCritica_cacions de l’Abadia de Montserrat, que con una
actitud y voluntad permanentes de servicio a la lengua y a la cultura
dels Països Critica_catalans, no cesa de ofrecer aportaciones preciadas
como la que hoy nos ha reunido aquí.
¡Enhorabuena, Joan de Déu!
Gracias por tu atención.
Joaquim Arenas i Sampera
Pedagogo y escritor.
Referencias: